12.- Funcionamos mejor bajo presión. Si tenemos tiempo, preferimos extender nuestras obligaciones al máximo posible.
13.- Las mujeres tienen a ser más atraídas por estímulos auditivos y gustativos, mientras los hombres funcionan frecuentemente desde los estímulos visuales y táctiles.
14.- El juego para la mujer es transitorio, mientras que para los hombres es un estado permanente. Eso explica que el marido se comporte como el primer hijo del matrimonio.
15.- Parece que a la sabiduría ya nadie aspira.
16.- Nos atiborra la información, pero disminuye el conocimiento profundo de las cosas.
17.- Tendemos a pensar que las personas se comportan maliciosamente siempre. Este prejuicio ha impuesto un reinado de la desconfianza.
18.- Sólo las grandes desgracias laborales hacen visible el sufrimiento de la clase obrera. El resto del tiempo son trabajadores invisibles. Por ejemplo: los mineros de Copiapó.
19.- Hemos logrado que sólo aquello que sale en las noticias sea real.
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